¿Quienes Somos?
La provincia Franciscana de Nuestra Señora de Guadalupe es un grupo de hombres que
han escogido vivir simple y en comunidad. Viviendo una vida de oración y servicio
a la Iglesia y al mundo, de acuerdo a la vida de San Francisco de Asís. Nosotros
hacemos votos de pobreza, castidad y obediencia, y servimos como sacerdotes y hermanos
en una diversidad de ministerios y en un territorio pluricultural.
Historia Breve
La presencia Franciscana en el Suroeste es solo una parte de la presencia Franciscana
en todo el mundo. Nuestra historia aquí en esta tierra tiene dos importantes figuras
que dejaron en nuestros corazones el espíritu misionero de servicio; Fr. Marcos
de Niza OFM quien vino en el año de1539 y Fr. Anselm Weber OFM quien vino de Cincinnati
en el año de 1898 quien apoyo la expansión de las misiones Franciscanas a través
de Nuevo México y Arizona.
Guerras, revueltas y cambios políticos a través de los siglos 16th y 19th afectaron
el destino de la presencia Franciscana en estos territorios. En 1948 después de
trescientos nueve años en que Fr. Marcos de Niza vio por primera vez la tierra del
encanto, el último misionero Franciscano murió y con él terminó la primera era de
las misiones Franciscanas en Nuevo México.
El renacimiento de la presencia Franciscana en el Suroeste vino a través de la determinación
de Catherine Drexel S.B.C. una religiosa que tenia un profundo amor por los indios
nativos del Suroeste. Esta religiosa invitó a los frailes de la provincia de Cincinnati
OH a trabajar y expandir el evangelio entre los pobres de estas tierras. Así en
Diciembre de 1898 los primeros tres frailes vinieron a la reservación de los indios
Navajos. Ellos fueron; Juvenal Schnorbus, Anselm Weber y Placid Buerger. Con los
años la provincia de Cincinnati mando más frailes a trabajar con los indios Navajos.
Un importante evento fue que en el año de 1936 el primero sacerdote Franciscano
nuevo mexicano Fr. Angélico Chávez fue ordenado.
Después de muchos años de dialogo y discernimiento en 1984 fue otorgado el permiso
por Roma para la creación de una nueva entidad. Así el 5 de Enero de 1985 fue erecta
oficialmente la nueva provincia en la Basílica de San Francisco de Asís en Santa
Fe, Nuevo México bajo la protección de Nuestra Señora de Guadalupe. El objetivo
misionero fue “Nosotros somos enviados por Dios para traer el Evangelio a Suroeste
en una manera única debido a la diversidad de culturas y estilos de vida que existen
en estas tierras (Navajo, Latino, Pueblos y Anglosajones) estableciendo la presencia
Franciscana entre estas diferentes culturas.
En los más de ciento diez años de trabajar en este territorio, la presencia Franciscana
ha crecido. En el otoño del año 2000 los primeros tres jóvenes franciscanos vinieron
de México para trabajar en la provincia de Nuestra Señora de Guadalupe. Para el
año del 2003, más de veinte frailes provenientes de México se unieron en las diferentes
etapas de formación. Otros hombres se han unido a la provincia provenientes de Texas,
Arizona y Nuevo México.
Así como Fr. Marcos de Niza vio el pueblo de Zuni y pensó que había visto la “Ciudad
de Oro” sin darse cuenta que en realidad lo que vio fue una oportunidad de oro de
expandir el evangelio en estas tierras de Dios. Ahora los frailes de Nuestra Provincia
de Guadalupe continúan trabajando, con la esperanza de que más jóvenes se unan a
nuestro estilo de vida Franciscano. Siguiendo a San Francisco de Asís abrazando
el evangelio en pobreza, castidad y obediencia, para que las nuevas generaciones
en el Suroeste puedan apreciar, amar, y admirar las siempre presentes tradiciones
Franciscanas.